martes, 1 de septiembre de 2015

Jornadas históricas en Guatemala: 1920, 1944, 2015.

Hoy estamos viviendo una jornada histórica en Guatemala: el Congreso de la República de Guatemala, según las atribuciones que constitucionalmente tiene, decide por mayoría calificada (más de dos terceras partes, de 158 diputados en total, estuvieron 132 y los 132 votaron a favor), retirarle la inmunidad a Presidente Constitucional de la República de Guatemala. ¿Qué significa esto? Que cuando el Congreso de la República comunique su resolución a la Corte Suprema de Justicia, ésta designará al Juez que conocerá el caso contra el Presidente, quien deberá enfrentar el mismo como cualquier otro ciudadano, inclusive durante los primeros días de iniciado el proceso puede llegar incluso a estar sometido a prisión preventiva, teniendo inclusive que dejar la Presidencia de la República.

¿Pero qué resalto de todo esto? Que se logró gracias a los movimientos ciudadanos pacíficos, espontáneos, que iniciaron como descontento social generalizado y no sólo en la capital, sino en todos los departamentos e inclusive fuera de nuestras fronteras por conciudadanos nuestros con algo el común: el descontento por la corrupción generalizada en este Gobierno (que no es exclusiva del mismo, pero fue la gota que derramó el vaso).

Ahora bien, ¿Por qué resalto 3 años en el título de mi artículo?

Primero, 1920: Manuel Estrada Cabrera. El 11 de marzo de ese año iniciaron una serie de caminatas pacíficas, que poco a poco se fueron volviendo multitudinarias, con el fin de exigir la renuncia del "benemérito de la patria, jefe del partido liberal y protector de la juventud estudiosa", el dictador Manuel Estrada Cabrera, quien desde febrero de 1898 gobernó con mano de hierro, restringiendo libertades y acallando a los detractores políticos con un complejo sistema de espionaje. Célebre por celebrar a la juventud estudiosa en sus "Minervalias", le tocó gobernar en la época de la Primera Guerra Mundial, y es el responsable de prácticamente haber entregado a cambio de nada y por 99 años el sistema de ferrocarriles a la "Railroad Development Company" (que tanto daño hiciera a través de las influencias políticas en la Embajada de Estados Unidos y la Secretaría de Estado para eliminar los avances de la Revolución de 1944 al derrocar a Jacobo Árbenz Guzmán). Tras el crecimiento de las caminatas (jornadas de marzo y abril de 1920) que finalizaron con una semana de levantamiento en la Ciudad de Guatemala, Estrada Cabrera renuncia el 13 de abril de ese mismo año, tras prácticamente un mes de protestas ciudadanas que pusieron fin a 22 años de dictadura.

Segundo, 1944: Jorge Ubico Castañeda. En junio de 1944 empezaron a gestarse también caminatas pacíficas que también tenían como finalidad exigir la renuncia del General Jorge Ubico Castañeda, quien ejerciera la presidencia de Guatemala desde el 14 de febrero de 1931. Al igual que Estrada Cabrera, Ubico ejerció con mano de hierro la presidencia, limitó la libertad de expresión y castigaba a quienes eran detractores de su gobierno. También contó con un buen sistema de espionaje, y durante sus 13 años de gobierno fue célebre por garantizar la seguridad ciudadana (aplicando la "ley fuga"), sanear las finanzas del Estado, dejar grandes edificios públicos (Palacio Nacional, Palacio de Correos, Edificio de Sanidad, Edificio de la Policía Nacional, los más célebres), y también porque durante su gobierno fue la Segunda Guerra Mundial e inclusive le declaró la guerra a la Alemania Nazi. El 25 de junio de 1944, una marcha pacífica de maestros es reprimida con violencia por la Policía, acto en el cual fallece la joven maestra María Chinchilla, creciendo cada vez más el descontento social. Luego de recibir una carta firmada por 311 personajes notables (entre los signatarios varios amigos suyos), decide renunciar el 1 de julio de 1944.

Tercero, 2015: Otto Pérez Molina. Llega al poder el 14 de enero de 2012, y su gobierno estuvo marcado por injerencia del Ejecutivo (en varios casos hasta ilegal) en varias instituciones públicas semiautónomas y autónomas (Superintendencia de Administración Tributaria, Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, Tribunal Supremo Electoral, Superintendencia de Bancos), tráfico de influencias en la conformación de la Corte Suprema de Justicia y Cortes de Apelaciones y el Ministerio Público, logrando acortar el período de la Fiscal General Claudia Paz y Paz y designando a Thelma Aldana, nombramiento que a la postre se le revirtiera al gobernante Partido Patriota, ya que bajo el mando de Aldana en el Ministerio Público y siempre con la ayuda incondicional del comisionado de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) el colombiano Iván Velásquez, lograra desarticular varias bandas de corrupción dentro del mismo Estado, iniciando con la Superintendencia de Administración Tributaria el 16 de abril de 2015, en la que el Secretario Privado de la Vicepresidenta Roxanna Baldetti, Juan Carlos "Robacarros" Monzón (prófugo de la justicia hata la fecha) lideraba la banda de defraudación aduanera. Lo que debe resaltarse es que desde el sábado 25 de abril, y sábado a sábado se organizaron varias protestas ciudadanas pacíficas, en las que se exigía justicia y reformas al sistema político. El 8 de mayo renuncia la primera Vicepresidenta en la historia de Guatemala, y el viernes 21 de agosto es detenida legalmente y sometida a proceso penal por su implicación en el caso de defraudación tributaria.  Precisamente con la caída de Baldetti también sale a luz implicaciones del Presidente de la República Otto Pérez Molina y el mismo viernes 21 de agosto el Ministerio Público y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala solicitan un antejuicio para que le sea retirada la inmunidad al Presidente de la República. El jueves 27 de agosto los guatemaltecos participamos en un paro nacional masivo, pacífico e histórico para exigir la renuncia del Presidente ante pruebas que también lo incriminaban en el caso de defraudación aduanera, y hoy martes 1 de septiembre de 2015, gracias a los movimientos ciudadanos, el Congreso de la República por unanimidad de los diputados presentes en sesión, decide retirarle la inmunidad al gobernante de turno para que sea sometido a la justicia penal.

De ello quiero resaltar que tanto las jornadas de 1920, 1944 y 2015 se lograron gracias a los movimientos ciudadanos de las personas indignadas con los gobernantes de la época. Pero en la historia sobresaldrá mucho más las jornadas de 2015, porque fueron totalmente pacíficas (contrario a la de 1920 que tuvo una semana final de enfrentamientos y la de 1944 que desencadenó en una Revolución que a los 10 años fue truncada por el Gobierno de Estados Unidos) y esto se logró gracias al clamor ciudadano que se presionó a las instancias políticas correspondientes para poder procesar a los altos funcionarios del Ejecutivo (Presidente y Vicepresidenta) por corrupción, y no por motivos espurios o políticos, sino con base a investigaciones y evidencias debidamente fundamentadas. Ésta caso queda a partir de hoy en la administración de Justicia, pero no dudo que será para condenar a los implicados en tales delitos.

Este 1 de septiembre de 2015, quedará grabado en la historia de Guatemala. Quienes participamos en las jornadas del año 2015 seremos parte de la historia de nuestra Guatemala.



Daniel Enrique Ambrosio Zapón

(Fotografías que capté el jueves 27 de agosto de 2015, desde la Plaza de la República, 
que se erigió para conmemorar las jornadas de marzo y abril del año 1920)

jueves, 18 de junio de 2015

HOY HACE 200 AÑOS (18 de junio de 1815):
La Batalla de Waterloo y el fin de Napoleón Bonaparte

Conocida es mi afición por la historia. Pues precisamente hoy se cumplen 200 años de la Batalla de Waterloo (actualmente sur de Bruselas, Bélgica) que enfrentó al Ejército de Napoleón Bonaparte contra un Ejército Inglés y del aquel entonces Imperio de Prusia (actualmente Alemania y países anexos).

Luego de la Revolución francesa, toda Europa vivió una época turbulenta, y es con la llegada de Napoleón Bonaparte al poder en Francia que todo aquel continente vive años bastante álgidos: un emperador que casi se hacía con el control de el viejo continente de aquella época.

En 1815 Napoleón escapó de un exilio temporal de la isla de Elba, y vuelve a la carga tomando el poder en Francia. Los imperios europeos de la época (Austria, Prusia, Inglaterra, Países Bajos, Rusia) reunidos en el Congreso de Viena, deciden evitarlo por considerarlo una grave amenaza a la estabilidad política en Europa, conformando para ello un ejército británico, prusiano y de los Países Bajos, el cual se instalaría en el sur de Bruselas, donde tiene lugar la célebre batalla. Napoleón considera que puede evitar la conformación de dicho ejército aliado, por lo que conforma a su ejército y marcha allí para invadir el territorio y así tratar de evitar la conformación de los aliados.

En los días de junio de aquel 1815 es que tienen lugar la toma de posiciones tanto por los ejércitos napoleónico y aliados, siendo el día determinante el 18 de junio, cuando las fuerzas napoleónicas quedan prácticamente entre los flancos inglés (comandado por Lord Wellington, al noroeste) y prusiano (comandado por el mariscal von Blücher). Si bien la armada de Napoleón pudo contener a las fuerzas prusianas, ya no pudo hacerle frente a las fuerzas británicas; sus hombres al verse superados prácticamente huyen en forma desordenada del campo de batalla, sufriendo la derrota en horas de la noche de 18 de junio, de una batalla que inició a gestarse en las últimas horas del 17 de junio.

Es una batalla considerada por muchos como un hito que marcó época:
Por una parte la rendición y exilio definitivo de Napoleón en la casi perdida en el Atlántico isla de Santa Elena, el establecimiento de las monarquías constitucionales en Europa.

Es precisamente gracias a Napoleón Bonaparte, que en tierras latinoamericanas se van gestando de a poco los movimientos independentistas que concluyen la dominación española. Este tema da para otra publicación alusiva.

Otra efeméride que podemos conmemorar en estos días.

miércoles, 10 de junio de 2015

HOY HACE 800 AÑOS (10 de junio de 1215): MAGNA CARTA

Los nobles ingleses presentan al Rey Juan I (más conocido popularmente como "Juan sin tierra"), un documento conocido como "artículos de los barones".

En dicho documento, los nobles ingleses buscaron imponer un límite al poder del Rey, quien por las guerras libradas contra Francia por los territorios ingleses en tierras francesas, decretaba unilateralmente nuevos impuestos y forzaba el reclutamiento militar para poder librar dichas guerras.

En dicho documento presentado por los nobles ingleses se contemplaba lo relacionado al servicio militar, el respeto a las libertades y costumbres de la Ciudad de Londres (semilla del sistema sajón del Derecho), el consentimiento al pago para que los nobles evitaran el servicio militar, el debido proceso Y PROHIBICIÓN DE LA VENTA Y/O DENEGACIÓN DE JUSTICIA (punto increíble, era un hecho que desde esa época el Rey negociaba o denegaba la justicia, ¿cualquier parecido con la realidad de nuestro país? NO es ninguna coincidencia).


Fue tanta la presión ejercida por los nobles al Rey Juan (acorralado prácticamente), que acepta y firma el documento (la firma era el sello metálico estampado en cera y resina sobre el documento, que era una especie de pergamino enrollado con una correa) el 15 de junio de 1215, constituyéndose desde esa época en una sujeción de Rey, nobleza y vasallos a la Ley, y la consideración de la misma Ley como baluarte contra los abusos del poder y contra la tiranía.

Estamos estos días en la conmemoración de 8 siglos desde aquella época histórica que marcó un precedente para la historia en general, especialmente al establecerse límites al poder real por parte del pueblo, algo que tanto se ha olvidado hoy por quienes llegan a ejercer función pública. 


Que los orígenes históricos de la Magna Carta nos lleven al punto central que motivó a los ingleses de aquella época a redactarla: ponerle límites al ejercicio del poder.