Se acerca el 20 de febrero y junto con ello el Día de la Marimba. La Marimba es un instrumento fabricado de madera de hormigo que está formado por teclas de esta madera dispuestas en una especie de mesa. Visto de otra forma, es un teclado de madera que se ejecuta con baquetas y puede ser ejecutada a la vez por más de una persona. Se encasilla dentro de los instrumentos de percusión.
El origen de la marimba es discutido. Algunos dicen que es de origen africano. Otros dicen que es de origen maya porque está plasmada en algunos glifos prehispánicos. En este artículo no me ocuparé de tratar de exponer alguans teorías acerca de su origen. Prescindiento de dónde venga o en dónde haya nacido como tal, es innegable que en Guatemala es donde más auge ha tenido. Baste recordar grandes composiciones clásicas de la marimba del período neoclásico en Guatemala (segunda mitad del siglo XIX). La flor del café, de Germán Alcántara; Fiesta de pájaros y La suite indígena de Jesús Castillo. Tecun Umán de Julián Paniagua Martínez; la genial y grandiosa composición Nochebuena de Salvador Iriarte; y avanzando un poco más en el tiempo Noche de luna entre los escombros (Noche de luna entre ruinas) de Mariano Valverde. Son composiciones en verdad majestuosas y monumentales, y lo digo en mi simple opinión de un aficionado a la música, alguien que simplemente escucha y que en conocimiento musical no pasa más allá del do re mi fa sol la si.
Sin duda la invención más revolucionaria fue la marimba cromática ideada y elaborada por el maestro quetzalteco Sebastián Hurtado. Con dicha adaptación, fue posible que se ejecutara e interpretara en marimba cualquier melodía en cualquier ritmo. Gracias a dicha invención es que hoy en día podemos escuchar una inmensidad de melodías en marimba, gracias a la genialidad de los compositores guatemaltecos (y alguno que otro extranjero). Con el discurrir del tiempo, la marimba pasó de ser un instrumento musical y pasó a formar parte del ideario del conglomerado social y es así como surgen los grandes bailes de salón los cuales eran amenizados por la marimba (piénsese en los danzones Nereydas cuyo autor ignoro o en el Danzón de Belarmino Molina). La marimba pasó a ser entonces el corazón de toda celebración del guatemalteco, y no podía pensarse en fiesta sin el acompañamiento musical de una marimba.
Lamentablemente con el paso del tiempo, la marimba ha ido perdiendo el lugar de privilegio que tenía en el gusto del guatemalteco, que ahora ha optado por hacer de su gusto música extranjera y le ha volteado la espalda a la marimba. Baste con ir a las fiestas de ahora, la amenización ya no es de marimba, sino de discotecas rodantes con cualquier tipo de música, menos la marimba. Ahora la marimba ha quedado en el gusto de los mayores, y es raro el caso de jóvenes que se interesen en la marimba (aunque ello no significa que hayan casos de jóvenes muy entusiastas que quieren aprender marimba y algunos que ya integran conjuntos marimbísiticos de gran calidad). Creo que es un gran defecto del guatemalteco avergonzarse de su identidad cultural y preferir adoptar influencias extranjeras en desmedro de lo propio. Apuesto a que casi nadie sabe en qué fecha se celebra el día de la marimba. Y si pregunto decime al menos 10 composiciones en marimba pura, a duras penas me podrían mencionar 5 títulos, sin saber más o menos la tonada. Eso debe de cambiar, definitivamente.
Como guatemaltecos debemos sentirnos orgullosos de nuestro instrumento nacional, símbolo patrio y muestra de nuestra identidad cultural. Apreciemos la marimba y démosle el lugar que le corresponde. No dejemos que pierda el lugar de honor que ocupó antaño, porque sería desastroso que otras naciones se enorgullezcan y aprecien más la marimba que en el país en donde surgió tal como ahora la conocemos.
Así que de vez en cuando, oigamos una buena selección de marimba pura y sintámonos orgullosos de nuestra identidad, tanto histórica como cultural, que se vea reflejada en el gusto por la marimba.
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